Escrito por Gonzalo Obes el . Publicado en Misceláneas.

Simon Bisley 1

Simon Bisley. Primera parte.
Si alguna vez te has preguntado cómo sería un mundo donde hasta el vecino que baja la basura parece capaz de arrancar un tanque de un cabezazo, bienvenido al universo de Simon Bisley. Entre guerreros imposibles, monstruos con más músculos que sentido común y una estética que huele a gasolina, heavy metal y caos organizado, estas imágenes convierten a amigos y familiares en personajes dignos de protagonizar la pelea más exagerada del cómic... aunque luego tengan que volver a casa a discutir quién saca al perro.
¿De qué trata esto? Pues esto no tiene ninguna pretensión, solo son prácticas creativas mías que me divierten de momento, (hasta que encuentre otra cosa que me divierta más).
Todo comenzó en un grupo de amigos en WhatssApp, para hacer bromas entre nosotros y reírnos un poco porque todos tenemos mucho sentido del humor; después las publiqué en Facebook, en un grupo del pueblo donde vivo, Alcàsser (Valencia), donde me conoce mucha gente y comenzaron a pedirme el aparecer ellos, así que comencé a meterme más en la IA y a reírme mucho, investigué como crear prompts por temática y aplicarlo a mis amigos y familia,... este es el resultado. Creo que he mejorado bastante y lo irás viendo según vaya publicando.
Y que quede claro, nunca pongo a personajes famosos, nunca incluyo a niños sin deseo explícito de sus padres, todas las personas que salen aquí es porque les divierte, tienen sentido del humor y les gusta, y, sí, veo todos los fallos, pero los dejo porque me hacen gracia.

Simon Bisley (Inglaterra, 1962) es uno de los ilustradores y pintores de cómic más influyentes de finales de los años ochenta y de toda la década de los noventa. Su irrupción supuso una auténtica sacudida en la industria porque rompió con el dibujo tradicional de línea limpia y apostó por un estilo completamente pictórico, explosivo y extremadamente físico. Aunque ha trabajado para numerosas editoriales, su nombre quedó ligado para siempre a ABC Warriors, Sláine y, sobre todo, Lobo, personaje cuya imagen moderna ayudó a definir de manera decisiva.
A diferencia de muchos dibujantes de cómic, Bisley no basa su trabajo en el entintado clásico. Sus páginas parecen cuadros realizados con acrílicos, tinta, pinceles secos y otras técnicas mixtas. El color no se limita a rellenar superficies, sino que modela músculos, armaduras, monstruos y paisajes con una intensidad casi escultórica. Sus personajes presentan anatomías exageradas, poses imposibles, expresiones salvajes y una sensación permanente de movimiento y violencia controlada.
Su mayor influencia es Frank Frazetta, aunque también reconoce la importancia de Richard Corben, Bill Sienkiewicz, Gustav Klimt, Salvador Dalí, William Turner y Egon Schiele. A estas referencias añadió elementos procedentes de las portadas de discos de heavy metal, el grafiti y la ilustración fantástica, creando un lenguaje visual inconfundible. El resultado es una mezcla de fantasía heroica, ciencia ficción, horror y cultura rock que ningún otro artista ha conseguido reproducir exactamente.
Su obra más legendaria probablemente sea Sláine: The Horned God, considerada una de las grandes cumbres gráficas del cómic europeo. En ella cada página funciona como una pintura independiente, con composiciones monumentales, iluminación dramática y un tratamiento casi barroco de la figura humana. En ABC Warriors llevó ese mismo enfoque a la ciencia ficción, mientras que en Lobo convirtió al antihéroe de DC en un icono visual: un gigante hipermusculado, con estética de motorista, cadenas, pinchos y una actitud desatada que acabaría definiendo al personaje durante décadas.
Bisley también ha ilustrado personajes como Batman, Judge Dredd, Hellblazer, Doom Patrol, Aliens, Predator, Terminator, Hulk, Spider-Man y The Punisher, además de realizar innumerables portadas para editoriales de todo el mundo. Su influencia fue tan grande que, durante los primeros años noventa, numerosos artistas británicos comenzaron a adoptar un estilo pictórico similar, hasta el punto de que su estética marcó una época en publicaciones como 2000 AD.
Visualmente, sus obras destacan por las masas musculares hipertrofiadas, las perspectivas extremas, los contrastes violentos de luz, las texturas rugosas, la sangre, el barro, el metal oxidado, el humo y una energía casi caótica. Sin embargo, bajo esa apariencia brutal existe una composición muy estudiada y un excelente dominio de la anatomía, el color y el volumen.
El legado de Simon Bisley trasciende el cómic. Su estilo ha influido en la ilustración fantástica, el diseño de videojuegos, las portadas de discos de heavy metal y la pintura fantástica contemporánea. Pocos artistas poseen una firma visual tan reconocible: basta ver una sola ilustración para identificar inmediatamente que se trata de una obra de Bisley