Paseando a Predator 1

Paseando a Predator. Primera parte.
Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pero alguien decidió que un Predator daba menos guerra. Aquí lo veréis paseando con toda la naturalidad del mundo por calles y parques mientras la gente intenta disimular que acaba de replantearse el concepto de "mascota exótica". Lo mejor es la cara de los curiosos: unos sacan el móvil, otros buscan la salida más cercana y alguno seguro que piensa preguntarle dónde compró la correa.
¿De qué trata esto? Pues esto no tiene ninguna pretensión, solo son prácticas creativas mías que me divierten de momento, (hasta que encuentre otra cosa que me divierta más).
Todo comenzó en un grupo de amigos en WhatssApp, para hacer bromas entre nosotros y reírnos un poco porque todos tenemos mucho sentido del humor; después las publiqué en Facebook, en un grupo del pueblo donde vivo, Alcàsser (Valencia), donde me conoce mucha gente y comenzaron a pedirme el aparecer ellos, así que comencé a meterme más en la IA y a reírme mucho, investigué como crear prompts por temática y aplicarlo a mis amigos y familia,... este es el resultado. Creo que he mejorado bastante y lo irás viendo según vaya publicando.
Y que quede claro, nunca pongo a personajes famosos, nunca incluyo a niños sin deseo explícito de sus padres, todas las personas que salen aquí es porque les divierte, tienen sentido del humor y les gusta, y, sí, veo todos los fallos, pero los dejo porque me hacen gracia.














































Predator (1987) es una de las películas de acción y ciencia ficción más influyentes de los años ochenta. Dirigida por John McTiernan y protagonizada por Arnold Schwarzenegger, parte de una premisa aparentemente sencilla: un comando de élite es enviado a la selva centroamericana para rescatar a unos rehenes. Todo parece una misión militar más... hasta que los soldados descubren que alguien —o algo— los está cazando uno por uno.
Lo que hace especial a Predator es cómo cambia de género sin que apenas te des cuenta. Empieza como una película de comandos repleta de músculos, explosiones y frases lapidarias, pero poco a poco se transforma en una historia de supervivencia y terror. El enemigo no es un ejército ni un guerrillero, sino un cazador extraterrestre con tecnología muy superior: puede volverse casi invisible, detectar el calor corporal, disparar un potente cañón de energía desde el hombro y coleccionar los cráneos de sus víctimas como trofeos.
El diseño del Predator se convirtió en un icono del cine. Su aspecto, con mandíbulas en forma de pinza, rastas alienígenas y una armadura futurista, fue creado con la participación del artista Stan Winston, mientras que la criatura fue interpretada físicamente por Kevin Peter Hall, cuya enorme estatura contribuyó a hacerla aún más intimidante. Curiosamente, el diseño original del monstruo fue descartado durante el rodaje porque no resultaba convincente, y la versión definitiva terminó siendo mucho más memorable.
Uno de los grandes aciertos de la película es la jungla, que funciona casi como un personaje más. El calor, la vegetación y la sensación de aislamiento convierten el entorno en una trampa perfecta donde el Predator siempre parece llevar ventaja. Conforme avanza la historia, el sofisticado armamento del grupo deja de servir y el enfrentamiento acaba reduciéndose a un duelo entre la inteligencia, la experiencia y el instinto de supervivencia.
La película fue un éxito comercial y dio origen a una franquicia que incluye secuelas, cruces con la saga Alien, novelas, cómics y videojuegos. A pesar de ello, muchos aficionados siguen considerando que la entrega de 1987 mantiene el mejor equilibrio entre acción, suspense y misterio. Su banda sonora de Alan Silvestri, sus escenas de tensión y frases como «Si sangra, podemos matarlo» han quedado grabadas en la cultura popular, consolidando a Predator como un clásico indiscutible del cine fantástico.
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