Escrito por Gonzalo Obes el . Publicado en Misceláneas.

El acorazado Topemkin 1

El acorazado Topemkin. Primera parte.
Marineros, sopa con gusanos y cero ganas de obedecer. Battleship Potemkin nos lleva a 1905, cuando unos marineros rusos descubrieron que la dieta oficial del imperio incluía carne podrida con proteína extra moviéndose sola. La película de Sergei Eisenstein convirtió aquel motín en una tormenta de caras intensas, escaleras eternas, soldados bajando como si fueran impresoras humanas del terror y gente corriendo con más dramatismo que cobertura médica. Todo en blanco y negro, todo exageradísimo, y aun así sigue teniendo más fuerza visual que muchas películas modernas con quinientos millones y explosiones digitales hasta en la sopa.
¿De qué trata esto? Pues esto no tiene ninguna pretensión, solo son prácticas creativas mías que me divierten de momento, (hasta que encuentre otra cosa que me divierta más).
Todo comenzó en un grupo de amigos en WhatssApp, para hacer bromas entre nosotros y reírnos un poco porque todos tenemos mucho sentido del humor; después las publiqué en Facebook, en un grupo del pueblo donde vivo, Alcàsser (Valencia), donde me conoce mucha gente y comenzaron a pedirme el aparecer ellos, así que comencé a meterme más en la IA y a reírme mucho, investigué como crear prompts por temática y aplicarlo a mis amigos y familia,... este es el resultado. Creo que he mejorado bastante y lo irás viendo según vaya publicando.
Y que quede claro, nunca pongo a personajes famosos, nunca incluyo a niños sin deseo explícito de sus padres, todas las personas que salen aquí es porque les divierte, tienen sentido del humor y les gusta, y, sí, veo todos los fallos, pero los dejo porque me hacen gracia.

Battleship Potemkin es una de las películas más influyentes de la historia del cine y un símbolo absoluto del cine soviético revolucionario. Dirigida por Sergei Eisenstein en 1925, recrea el motín real ocurrido en 1905 a bordo del acorazado ruso Potemkin, cuando parte de la tripulación se rebeló contra sus oficiales tras recibir comida podrida infestada de gusanos. Lo que empieza como un conflicto por unas raciones asquerosas termina convertido en una explosión política y social contra el régimen zarista. La película no busca realismo documental puro, sino impacto emocional y propagandístico: marineros agotados, oficiales autoritarios, multitudes indignadas y soldados avanzando como máquinas forman una narrativa visual muy física y agresiva. Su estética está marcada por fuertes contrastes en blanco y negro, rostros intensos, composiciones monumentales y un montaje extremadamente dinámico para la época. La escena más famosa es la de las escaleras de Odesa, donde civiles desarmados huyen mientras soldados disparan descendiendo en formación, una secuencia que influyó décadas de cine posterior. Aunque hoy algunas interpretaciones puedan parecer teatrales o propagandísticas, su lenguaje visual sigue siendo potentísimo: primeros planos violentos, masas humanas en movimiento, caos, humo, banderas, maquinaria militar y una sensación constante de tensión colectiva. Más que una película de personajes individuales, funciona como una especie de explosión visual sobre revolución, rabia popular y choque entre poder y multitud. Su influencia llega a directores de todo el mundo y sigue apareciendo homenajeada o copiada en películas, videoclips y anuncios casi un siglo después.