Escrito por Gonzalo Obes el . Publicado en Misceláneas.

Torpedo 1936 1

Torpedo 1936. Primera parte.
Sonrisas torcidas y balas baratas. Esto va de Torpedo 1936, un cómic negro como el café olvidado en el cenicero: Nueva York, años 30, trajes baratos, callejones húmedos y gente que sonríe solo cuando alguien más cae; el protagonista es Luca Torelli, alias Torpedo, un “profesional” del problema ajeno creado por Enrique Sánchez Abulí y dibujado con mala leche elegante por Jordi Bernet (tras el arranque de Alex Toth), y aquí lo que vemos es su mundo: golpes secos, chistes más secos todavía y decisiones que siempre salen mal para alguien (spoiler: casi nunca para él), todo contado en blanco y negro con sombras que pesan más que la conciencia.
¿De qué trata esto? Pues esto no tiene ninguna pretensión, solo son prácticas creativas mías que me divierten de momento, (hasta que encuentre otra cosa que me divierta más).
Todo comenzó en un grupo de amigos en WhatssApp, para hacer bromas entre nosotros y reírnos un poco porque todos tenemos mucho sentido del humor; después las publiqué en Facebook, en un grupo del pueblo donde vivo, Alcàsser (Valencia), donde me conoce mucha gente y comenzaron a pedirme el aparecer ellos, así que comencé a meterme más en la IA y a reírme mucho, investigué como crear prompts por temática y aplicarlo a mis amigos y familia,... este es el resultado. Creo que he mejorado bastante y lo irás viendo según vaya publicando.
Y que quede claro, nunca pongo a personajes famosos, nunca incluyo a niños sin deseo explícito de sus padres, todas las personas que salen aquí es porque les divierte, tienen sentido del humor y les gusta, y, sí, veo todos los fallos, pero los dejo porque me hacen gracia.

Torpedo 1936 es un cómic noir brutal, cínico y sin concesiones creado por Enrique Sánchez Abulí y el dibujante Alex Toth, aunque quien terminó definiendo su identidad visual fue Jordi Bernet. La serie sigue a Luca Torelli, alias Torpedo, un matón italoamericano que se mueve por el Nueva York de los años 30 entre asesinatos, chantajes y traiciones, acompañado a menudo por su socio Rascal. Lo que la hace especial no es solo su ambientación gangsteril, sino el tono: aquí no hay redención ni héroes, solo supervivencia, sarcasmo y violencia seca. Abulí construye diálogos afilados, llenos de humor negro y mala leche, mientras Bernet aporta un dibujo en blanco y negro de alto contraste, con sombras densas, rostros muy expresivos y una narrativa visual directa, sucia y muy física. La influencia del cine negro clásico es evidente, pero el cómic va más allá en crudeza y amoralidad, mostrando un mundo donde la traición es norma y la muerte una herramienta más de trabajo. Cada historia suele ser breve, casi como un golpe rápido, lo que refuerza la sensación de inmediatez y fatalismo. Con el tiempo, Torpedo 1936 se ha convertido en una obra de culto dentro del cómic europeo, destacando por su coherencia estilística, su falta de romanticismo y su capacidad para retratar lo peor del ser humano con una mezcla incómoda de violencia y humor.