Barry Lyndon 1

Barry Lyndon. Primera parte.
Ascender con estilo, caer con elegancia. Esto va de Barry Lyndon, ambientada en la Europa del siglo XVIII, donde seguimos a Redmond Barry, un tipo con ambición nivel “me cuelo donde haga falta” que pasa de don nadie a señor importante a base de duelos, mentiras elegantes y matrimonios estratégicos, todo bajo la mirada quirúrgica de Stanley Kubrick; lo mejor es que mientras él se cree un genio del ascenso social, la película te lo enseña como alguien tropezando con clase, avanzando porque suena música bonita y retrocediendo igual de despacio, como si el desastre también tuviera etiqueta y protocolo.
¿De qué trata esto? Pues esto no tiene ninguna pretensión, solo son prácticas creativas mías que me divierten de momento, (hasta que encuentre otra cosa que me divierta más).
Todo comenzó en un grupo de amigos en WhatssApp, para hacer bromas entre nosotros y reírnos un poco porque todos tenemos mucho sentido del humor; después las publiqué en Facebook, en un grupo del pueblo donde vivo, Alcàsser (Valencia), donde me conoce mucha gente y comenzaron a pedirme el aparecer ellos, así que comencé a meterme más en la IA y a reírme mucho, investigué como crear prompts por temática y aplicarlo a mis amigos y este es el resultado. Creo que he mejorado bastante y lo irás viendo según vaya publicando, esto solo es el principio.
Y que quede claro, nunca pongo a personajes famosos, nunca pongo a niños sin deseo explícito de sus padres, todas las personas que salen aquí es porque les divierte, tienen sentido del humor y les gusta, y, sí, veo todos los fallos, pero los dejo porque me hacen gracia.





















































Barry Lyndon es una de esas películas que parecen tranquilas hasta que te das cuenta de que te está desmontando a su protagonista con una elegancia insultante; dirigida por Stanley Kubrick, está ambientada en la Europa del siglo XVIII y sigue a Redmond Barry, un tipo con ambición y bastante cara dura que va subiendo de clase social a base de duelos, engaños y oportunismo fino, hasta convertirse en Barry Lyndon… para luego ir cuesta abajo sin frenos. Lo curioso es que todo está contado con una calma casi provocadora, como si nada fuese especialmente grave aunque haya traiciones, matrimonios por interés y decisiones bastante cuestionables, y visualmente es otra liga: muchas escenas están iluminadas solo con velas, lo que hace que cada plano parezca un cuadro antiguo en movimiento; al final, más que una historia épica, es ver a alguien trepar con estilo y caer con la misma clase, pero más lento, para que lo disfrutes.
- Visto: 21